Tuesday, February 27, 2007

Ayer


Ayer enterré lo que más quería,

Lo inhumé vivo,

Aún latía,

Aún respiraba,

Aún me miraba,

Aún me mira.

Lo hice con todo el dolor,

Entre un coro de silencios

Y unos ojos acuosos.

Lo hice sin dioses ni demonios,

Sin esperanza ni temor.

Sonaba en mi alma un bolero,

Y en mi corazón una palabra:

Adiós.


Ayer enterré un sueño,

Una fantasía,

Una ilusión,

Un puñado de futuro,

Un ígneo presente.

Ayer inhumé a Dios,

Di rienda suelta a mis demonios

Para que me coman vivo

El resto de mis días

Cuando piense,

En una tormentosa rutina,

Que ayer enterré todo cuanto amé.

1 Comments:

Anonymous Anonymous said...

Impactante.
Es lo mejor que puedo decir de un poema. Lo mejor de tu Ayer.
Impacta lo que cuentas.
Impresionante, por cómo lo cuéntas. Magníficas metáforas, magníficas antítesis, magníficas prosopopeyas.
Impresionante tu Ayer.
Arroyador: me arrastra con él (contigo), con cada verso, con la fuerza del viento huracanado, al fondo de esa tumba oculta, pero perceptible, que cerraste en tu Ayer.
Aterrador: Aterra pensar qué fue lo que te inspiró, y, sin embargo, sólo por leer esto, duele decirlo, me alegra que sintieras un dolor tan intenso, tan profundo, tan, tan vivo. Fue Ayer, ayer fue el dolor. Ayer la pérdida, el crimen, el acto.
Sólo porque sé, como lectora tuya, que has salido, que ha habido muchas más "mañanas" tras aquel Ayer, y que otras cosas, otros paisajes, otras personas te inspirarán, seguiré buscando emociones en ti, impactantes, impresionantes, arroyadoras.

Hoy, por fin, he encontrado un acto en tu poesía. ¡Dios! ¡Qué hiciste!

12:33 AM  

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